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MyLaif es el blog personal de @PabloAsekas

Cómo me pasé a Spotify Premium

Spotify logo

Nunca he sido usuario de Spotify Premium, aunque si de Spotify Free. No consideraba que pagar lo que me pedían por lo que me ofrecían mereciese la pena para el uso que le daba. Con la versión Free tenía suficiente: música ilimitada, en una calidad aceptable y con publicidad. Además también podía escuchar mis propias listas (en aleatorio) desde el móvil. Hoy os voy a contar que me hizo pasar a Premium y quedarme.

Todo empezó por una promoción que descubrió Samuel Prudencio, la oferta consistía en pagar un mes de Premium y te regalaban dos más. Hice la compra aunque no se me aplicó la oferta porque hace dos años probé ya Premium durante 3 días y según el servicio técnico de Spotify no podía beneficiarme de esta oferta. Tras hablar con ellos me regalaron un mes de Premium, de modo que pagué uno y recibí otro gratis. No estaba mal teniendo en cuenta que podía no haberme beneficiado de nada.

He disfrutado de los dos meses de Premium con todas las ventajas que el servicio supone y la verdad es que he acabado muy contento. La música que quería, donde quisiera y sin publicidad. Al acercarse la fecha de renovación automática del servicio estuve pensando en si hacerlo o no. Si merecía la pena seguir después de haber probado el servicio a fondo.

Mi idea para el mes de agosto era usar su versión Unlimited (la cual ya no está disponible, pero yo no lo sabía) que consiste en pagar 5€ al mes y reducir algunas funcionalidades de Premium. Hice una pregunta por Twitter y me contestó el propio equipo de ayuda de Spotify desde su cuenta en español, sin mencionarles ni nada. Tan solo por usar la palabra Spotify, me encontraron y me ayudaron. Además, en el proceso de encontrar la opción de bajar a la versión Unlimited, me dieron unas cuantas razones desde su propia web de lo que suponía pagar 10€ al mes, y seamos sinceros, me convencieron.

Spotify iPhone app

Analizando bien la situación, pagar 10€ al mes supone pagar 0,35 céntimos al día por toda la música que quieras (contando el mes más corto del año). 35 céntimos… TREINTA Y CINCO, un tercio de euro al día por toda la música que quieras escuchar, donde quieras escucharla. Ponte cinco canciones al día y ya habrás amortizado esta “inversión”. Pero siendo un poco más prácticos, vamos a ver en que se traduce esto.

Se traduce en una pizza familiar (si está en oferta). Se traduce en menos de dos menús normales en tu burger favorito. Se traduce en menos de dos entradas al cine, en el día del espectador. Se traduce en menos de dos cafés en un Starbucks. Se traduce en todas las chorraditas que compramos en un mes y nos duran menos de eso.

De modo que por su servicio técnico y por ese análisis que pude hacer del servicio, he decidido pasarme a Spotify Premium, porque creo que he descubierto que lo que piden por él no es tanto como pensaba y me da libertad para tener conmigo algo que forma parte de mi vida día a día, la música.

Para que os hagáis una idea de la rentabilidad que se le puede dar a este servicio: el pasado 3 de agosto renové mi suscripción, 3 días después hicimos una barbacoa en la que la música salió de mi móvil por Spotify. 10 horas de música sin parar. DIEZ horas. Solo por ese día ya considero que me ha merecido renovar mi suscripción.

¿Estoy diciendo con esto que hay que pagar si o si? No, ni mucho menos, cada uno que haga lo que quiera con su dinero y cada uno sabe el uso que le da al servicio y lo que está dispuesto a pagar por mejorar su cuenta. Solo quería aportar mi historia sobre lo que ha hecho que yo, usuario de Spotify Free desde hace más de 3 años, me pase a Premium.

Espero que de una forma u otra esto que os he contado os sirva para pasar a Premium, para manteneros en Free o para bajar de Premium a Free si no creéis que le sacáis partido al servicio. Como ya he dicho, no intento vender ninguna moto, solo explicar mis motivos y mi experiencia.