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MyLaif es el blog personal de @PabloAsekas

La Gran Final, la Carrera del siglo, la Batalla por el oro… Muchos nombres recibió esta carrera y la afición así lo demostró. El circuito estaba LLENO a REVENTAR y la emoción no era poca.

Una de las cosas que más me gusta de las motos es que si bien todos tenemos un favorito, no hay problema en aplaudir a sus rivales o en apoyarles cuando cometen un error. La definición de los aficionados es “me gustan las motos” y así se demostró cuando pasaba un piloto por delante. Por supuesto, había gente que deseaba lo peor a Lorenzo, al igual que para Rossi, pero siempre sabían admitir su talento.

En nuestros asientos había mucho aficionado de Rossi, y aún así, cuando los comentaristas decían la parrilla de salida, todo el mundo aplaudía a los nuestros. Es algo distinto a lo que estamos acostumbrados a ver en deporte.

La carrera fue emocionante por la remontada que hizo Rossi, fue épica. Lorenzo por su parte tiró a muerte, y Márquez me decepcionó un poco por no atacar a Lorenzo. Si su postura era la de no interferir para uno u otro, hubiera sido lógico atacarle más veces (al margen de que no pudiese o que decidiese no arriesgar, cosa que me parece normal y razonable).

En cualquier caso disfrutamos de una gran carrera y un final de temporada muy bonito. Ha sido una experiencia excepcional que no cambiaría por nada.

Las carreras de Moto 3 y Moto 2 fueron muy rápidas, y más si tenemos en cuenta que la de Moto 2 la recortaron en unas cuantas vueltas. En carrera es bastante más fácil seguir la competición, todos van lo más rápido posible y están ahí vuelta a vuelta, no los pierdes de vista y si hay alguna caída se ve el rastro de polvo levantado, además de que los comentaristas lo mencionan por los altavoces.

Curiosamente, esos periodos de tiempo cuando suspenden una carrera se me hacen eternos en casa, pero en el circuito la verdad es que se pasó todo muy rápido, y no sólo ese tiempo, también el que había entre carrera y carrera.

Moto 3 se coronó con un nuevo campeón, Kent, lo tenía bastante fácil y así se tomó la carrera, cabeza de carrera fue la que brindó más espectáculo a los aficionados.

Este fin de semana he podido acudir a Cheste, se celebraba el último Gran Premio de Motos del mundial y encima se jugaban el título en dos de las tres categorías.

Soy aficionado a las motos, me gustan las carreras y he tenido la oportunidad de ir al evento, así que el sábado cogimos carretera y manta para disfrutar de los libres y la clasificación. Nuestro sitio era numerado y prácticamente se veía bien todo el circuito, además el tiempo nos ha acompañado y hemos pasado un fin de semana genial.

Me ha sorprendido lo bien organizados que estaban a la hora de aparcar los vehículos. Operarios guiándonos en todo momento para que los coches aparcasen correctamente, sin incidentes, de forma ordenada. Era sorprendente, y más teniendo en cuenta toda la gente que acudimos.

El sábado disfrutamos de la clasificación, es un poco caótica porque no hay mucha referencia de tiempos salvo por los altavoces del circuito, que si bien ayudan mucho, no compensan la inestabilidad de la prueba en sí. No sabes quién o cuándo viene, si va en vuelta o va calentando, etc. Es normal, obvio, pero me resultó caótica porque estoy acostumbrado a verlo a través de la TV.

Me llevé mi Canon EOS 1100D y me dejaron un 55-250 similar al que ya me dejaron una vez (este era más nuevo y moderno), el objetivo me ha venido genial para hacer las fotos que veis. La configuración para que salgan las fotos nítidas y sin estar movidas fue tener una velocidad de obturación muy corta (1/1000 – 1/2500), tener la apertura del diafragma al máximo para que entrase la mayor luz posible y compensar el exceso o la falta de luz con un ISO automático entre 100 y 400.

Por supuesto, el objetivo estaba en enfoque automático. A esas velocidades me resulta imposible enfocar de forma manual, lo mejor es dejar que la cámara haga su trabajo y nosotros sólo nos centremos en encuadrar bien a los pilotos.